Tanto

Tanto

Tanto es mi compañero, mi amigo, mi confidente, mi gato.

Tanto es dorado, pelirrojo, del color del amanecer y del atardecer.

Tanto tiene carácter, pues como todo el mundo.

Tanto es sensible, pues como todo el mundo.

Su debilidad, las pompas de jabón, fascinado por su fragilidad.

Experto en observarlas y en darles la libertad.

Cuándo explotan cerca de la cara, mueve la cabeza y parece sonreír, sus bigotes se le llenan de diminutas gotitas que brillan al contraluz.

Tanto viene todas las noches a descansar conmigo, se acurruca en mi espalda como una bolita de pelo dorado.

Tanto le quiero.

Os revelaré uno de mis secretos más preciados.

Como construyo un cuento. Solo es una de mis fórmulas.

 

En el ascensor una vecina pronunció una palabra, un adverbio de cantidad que usamos con frecuencia.

Sola y fuera de contexto me llenó la cabeza de ideas.  Ese adverbio era ''Tanto''.

Repetirlo varias veces, me dió que pensar. Podría ser el nombre, mote, nick de alguien. Dando un paseo por la calle en un portal, había una niña rubia de cabellos rizados, jugaba con un pequeño gatito dorado, lo abrazaba con pasión.

Así nació el personaje. ''Tanto''. Un gato dorado.

Y que le hacía de especial este gato...  . Paseando y observando sin pensar, con la mente abierta para recoger la mayor información posible.

Como siempre, la respuesta estaba ahí. Al pasar por el parque, una tarde estival unos niños juegan con pompas de jabón, les observo a contraluz. Uno de ellos se enfada cada vez que su amigo (o amigo malo) le explota las burbujas brillantes.

La imagen estaba allí, delante de mis ojos, ''Tanto'', el gato que juega con las pompas de jabón.

Si quieres ver los pasos que he seguido en esta ilustración pásate por mi espacio web.

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